No a los Elites... Coliceba regula los Pro
Por Pachy Rodríguez
Periódico El Norte
Edición 904- Año 20
Del 20 al 26 de agosto de 2008
 El arecibeño Luis Arroyo perfila como el candidato primario para el premio de Lanzador del Año que otorga la Federación de Béisbol tras finalizar con 8-0. |
Luis Arroyo y Josué Matos fueron los lanzadores más dominantes en la pelota considerada amateur. Entre ambos conquistaron de las 22 victorias combinadas de Cabo Rojo y Moca, y son elegibles para el premio de Lanzador del Año que concede la Federación de Béisbol.
Arroyo, zurdo arecibeño, lideró la Doble A con 8-0, 109 ponches, cuatro blanqueadas y 74 entradas. Su equipo, Vampiros de Moca, obtuvo 11 triunfos y clasificó para semifinales del Noroeste, apoyados en su excelenta actuación.
Mientras Matos es el eje de los Piratas de Cabo Rojo. Con récord de 7-1 en la fase primaria del torneo, 91 ponches en 68 capítulos, el diestro de los Gigantes de Carolina en la pelota rentada, es casi imbateable y marcha invicto en la post temporada.
Tanto Arroyo como Matos son profesionales activos; mejor dicho Elites, tal como se les aceptó en la pelota Doble A.
La presencia de ambos, al igual que otra docena de jugadores del béisbol rentado, fue tema de controversia y discusión. Bajo el alegato del Plan 2010, conducente a un Equipo Nacional de calidad para los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayaguez, se abrió la puerta a los profesionales sin restricción alguna.
Y aunque algunos, como César Crespo y Angel (Chimilón) Miranda, jugaron en Liga Grande, la mayoría son peloteros provenientes de Ligas Independientes, pero con bagaje previo en el Béisbol Organizado.
La experiencia acumulada contra profesionales y el conocimiento técnico, mas la reputación, ejecución en los fundamentos de juego y otros factores, le otorga cierta ventaja al Elite frente a peloteros más jóvenes, de menor preparación y tiempo para entrenar.
Esas son varias de las premisas que esbozan los apoderados para detener el influjo de éstos para futuros torneos, sin mencionar el neurálgico asunto del dinero, salario o dietas que reciben; mucho mayor que el jugador convencional en la Federación.
Sin embargo, para otros, los Elites son de beneficio para la pelota federativa al transmitir sus conocimientos a los jóvenes y enseñar la manera correcta de jugar, en sus aspectos de disciplina, enfoque y concentracion.
Cuál sea el caso, o su preferencia como lector, los llamados Elites han cambiado radicalmente la cultura de la pelota dominguera, elevando el nivel de juego y la competencia.
Un sólo vistazo a las semifinales para comprender lo que significan en uniforme Crespo con Juncos, Chimilón en San Sebastián, Matos para Cabo Rojo y Nick Ortíz, dirigente-jugador de los Bravos de Cidra.
No obstante, la Coliceba, que necesita de urgente cobertura y atención en los medios, prefirió cerrar el candado a los Elites, en una votación de 7-4 en contra, pero académica en cierto grado, pues habrá Béisbol Profesional en noviembre.
Orlando Roubert, regente de Toa Alta, propuso la medida en favor de los Elites, pero Félix Vargas, apoderado de Barceloneta, se opuso a la misma, al menos para la campaña que ahora inicia el día 14, en vez del 7 de septiembre como estaba en agenda.
De acuerdo a Vargas, el aceptar a Elites en 2008 no era prudente, porque los equipos ya tienen sus peloteros reinstalados firmados y la matrícula completa.
Todo ex-jugador profesional que interese participar en la Coliceba deberá someterse a un proceso de reinnstalación. El criterio de entrada es de un año inactividad en cualquier liga rentada, y de cinco años si jugó en Grandes Ligas.
La regla excluye a los reinstalados en los rósters de este año.
La Coliceba dedicará el torneo a Edgar Martínez y Juan (Igor) González.