¿Manatí o Barceloneta? Ahí está el detalle...
Por Pachy RodríguezPeriódico El Norte
Del 19 al 25 de diciembre de 2007
La esencia y mística del béisbol aficionado del País estriba en su regionalismo; en ese toque singular de culturas comunitarias, de sentimiento de barrio y territorio, y algarabía en las gradas. Las incomodidades, típicas de antaño y aún evidente en algunos parques de Puerto Rico como el de Barceloneta, le dan un sabor extra, un aura diferente a la pelota de pueblo; esa donde el fanático se congrega con el jugador a la conclusión de cada partido y discute cada jugada en forma directa e informal…
La cultura de la pelota amateur es estar acostumbrado a pasillos pequeños, camerinos reducidos, cantinas con una sola vitrina de cristal e inexistentes lugares para la Prensa. Pero así cubrimos el béisbol Doble A o Coliceba y darle el mérito con el mismo compromiso y tesón como lo hacemos para un juego de Grandes Ligas o Pelota Profesional. Las diferencias abismales en estilo, visión, economía y trato al atleta no son tan distintas una vez se canta la voz de ¡Pléybol! La zona de strike es igual, las distancias entre bases y las reglas son estándar, independiente de la clasificación y experiencia de los jugadores.
Pero cuando se trata de una Serie Final hay ofrecer un espectáculo que supere los límites fronterizos de dos municipios. La pugna es por una Corona Nacional y el interés de Juan Fanático ya no posee colores o identidades. Es el tiempo en que todos quieren asistir al magno evento; ser parte presencial de la historia y disfrutar de la calidad de los dos mejores equipos de la justa.
Y bajo esos criterios cabe la pregunta: ¿debe transferirse la Serie Final de la Coliceba del Parque José Ignacio Machado al Estadio Pedro Román Meléndez de Manatí?
Sí fuera por lo expuesto en los párrafos anteriores, diría que sí. Pero al ver la asistencia al primer juego, no creo que hoy sea el momento para un traslado, a pesar de la notable incomodidad en la casa de los Industriales en todos los aspectos…
En Manatí sería mejor presenciar un juego, por supuesto. No hay análisis alguno para debatir esa tesis. Y es posible que más gente decida ir al juego. ¿Quién sabe? Pero acaso 1,400 personas, a lo sumo, es motivo para el cambio a Manatí. Créame, No.
Las expectativas se quedaron cortas: se esperaba más público ante la notoriedad de las huestes de Orocovis. Las gradas portátiles que instalaron en los extremos estaban vacías. Y sabemos por experiencia que en Barceloneta el estacionamiento es mínimo, hay solo dos baños (uno para cada género), las butacas son estrechas, la caseta de transmisión es calurosa y compacta, no hay lugar especial para la Prensa y para comprar un refresco hay que hacer una larga fila.
Les confieso, a mí no me molesta, estoy acostumbrado. Sin embargo no se trata de mí sino de cientos de fanáticos del béisbol que resisten la odisea y deciden escuchar el juego por radio. Quizás usted sea uno de esos y le respeto su postura. Pero podría perderse una pelota de altura en medio de la sequía que ha dejado el Béisbol Profesional…
Una de las mejores series de la Coliceba fue la de 2000 entre Villalba y Bayamón. En el séptimo juego en casa de los Ganduleros había gente sobre las vallas bajo unas condiciones muy parecidas a la serie de hoy. Allí se sentía el calor singular de la Coliceba, de la pelota jíbara donde la tecnología y la moderna infraestructura parecen se detuvieron en el tiempo ....
No obstante, en los últimos tres juegos hay que tomar una decisión sin vacilación. Tienen que celebrarse en la comodidad del estadio manatieño. Sí ganan los Industriales la caravana sería corta y bulliciosa desde el Atenas a la patria de Don Sixto.
Así no habría la justificación ni excusa de los puristas como yo para castigarse –con gusto y ganas- en el vetusto José Ignacio Machado. A fin de cuentas esa es la esencia del béisbol aficionado de mi País…
No comments:
Post a Comment